PDF Imprimir E-mail
Lunes, 08 de Agosto de 2016 00:00

- Así lo dice Andrea Aedo, encargada de la Unidad de Aseguramiento de Calidad de la Escuela de Postgrado

"Hay que mirar hacia la innovación"

lab_1a
A su parecer, los programas de grados académicos que ofrece la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile tienen la capacidad de ser altamente receptivos frente a los cambios y desafíos que impone el medio; es así como su oferta se amplía y adapta para responder a las demandas del entorno, a la vez que genera nuevos conocimientos en distintas áreas de la salud, abarcando desde la epidemiología y prevención, hasta el diagnóstico y la terapéutica.

 

Tiene una larga trayectoria en la Comisión Nacional de Acreditación, CNA, en la que fue jefa del Departamento de Acreditación Institucional, para luego llegar a su secretaría ejecutiva; posteriormente, asumió las mismas funciones en la Agencia Acreditadora de Calidad en Salud, AACS. Desde esa experiencia, la socióloga Andrea Aedo señala que los Programas de Grados Académicos de nuestro plantel "tienen tremendas fortalezas: en sus cuerpos académicos, en sus procesos de admisión rigurosos y consistentes, en la forma de generar las mallas de asignaturas; además, tienen indicadores bastante buenos en términos de permanencia efectiva del estudiante dentro del programa".
Pero, con la misma mirada crítica, destaca aspectos por mejorar: "Se deben establecer sistemas de seguimiento del graduado; hay que realizar estudios para conocer el efecto que estos programas producen, para conocer su impacto dentro del sector en el que nos enfocamos. Todo eso converge en que requerimos afinar el sistema de gestión, generar un modelo que potencie y mejore la coordinación y en especial la de los programas que se imparten interinstitucionalmente; falta ajustar todo su marco normativo a la reglamentación institucional".

En el año que lleva en funciones a cargo de la Unidad de Aseguramiento de la Calidad de la Escuela de Postgrado, con la misión de apoyar el proceso de acreditación de los PGA, explica que han avanzado en "hacer un diagnóstico de la calidad de los datos recopilados por estos programas, para analizar su consistencia; además, estamos generando un repositorio con información actualizada de académicos, estudiantes y graduados. Esto, al mismo tiempo que estamos colaborando con los comités académicos a cargo de los programas formativos que están en proceso de autoevaluación, proveyéndolos de la información necesaria y apoyándolos en el abordaje de ciertos criterios de acreditación desde el punto de vista de la calidad y la mejora continua. Ha sido una experiencia interesante, ya llevamos seis programas en los que hemos trabajado con sus respectivos comités en una labor de aprendizaje mutuo, que nos ha permitido generar ciertas pautas para estandarizar algunos procesos".

 

andrea_aedo
Andrea Aedo, encargada de la Unidad de Aseguramiento de Calidad de la Escuela de Postgrado.

Conversaciones que faltan
La profesional explica que en nuestro país la acreditación a nivel de grados académicos se hace en base a estándares fijados por comités de área integrados, en su mayoría, por investigadores expertos de Conicyt. Así se establecen indicadores en términos de productividad científica de los claustros académicos involucrados, y también en cuanto a las exigencias y rendimientos que se deben exigir a sus estudiantes y graduados. A lo anterior, se añade el trabajo de una comisión de pares evaluadores externos, que certifican el cumplimiento de estos patrones fijados, "por lo que hoy contamos con un modelo mixto, que le da mayor rigurosidad a los procesos de acreditación. Por este motivo es que tenemos un nivel de competitividad bastante parecida a la del espacio académico europeo; como integramos la OCDE, esta comparación nos permite, entre otras cosas, una buena movilidad".

¿Qué pasa en el caso de programas nuevos, como el de Magíster en Informática Médica?
En su opinión, "es todo un desafío, porque dentro de la oferta académica los magíster y doctorados son mucho más receptivos ante los cambios del medio, respondiendo en consecuencia. Y así es como tenemos programas que son casi de frontera, entre dos áreas del conocimiento, como es el de Informática Médica o el doctorado en Psicoterapia. Representan desafíos mayúsculos para sus cuerpos académicos, porque responden a la contingencia, a las demandas del entorno, pero también deben ir generando un corpus de conocimiento propio. Mi impresión es que nuestros claustros han demostrado capacidad y solidez frente a estas necesidades de crecimiento, por lo que se pueden apreciar ofertas bien interesantes; en ese escenario, la variable acreditación también es muy relevante".

La creación de programas de postítulo y de postgrado debe conciliar tanto los talentos y potencialidades de un claustro académico como las necesidades de un país en esa materia; ¿cómo se puede avanzar para trabajar de esa manera?
Ha habido distintas iniciativas que creo relevantes pero que no siempre se aprecian en su real magnitud. Por ejemplo, todo el trabajo de innovación y de emprendimiento hoy no tiene una expresión concreta dentro del desarrollo de los programas de grados académicos, debiendo tenerlo. Ahí hay un puente interesante que generar, y para ello hay instancias institucionales de apoyo, como CORFO entre otras, con las cuales se podría ver y analizar cuál es la estrategia de desarrollo de nuestro país, cómo nos prospectamos de aquí a 15 años, cuáles son las necesidades de desarrollo en cada región y cómo sus respectivas universidades pueden aportar con soluciones inteligentes. Esa es una mirada que, dentro de las políticas de Postgrado, deberíamos necesariamente adoptar.

¿Cómo se concilia esa perspectiva con la ausencia de políticas públicas para la inserción del capital avanzado en ciencias, por ejemplo, o con leyes como la Ricarte Soto, que ha afectado la investigación clínica?
Ahí hay todo un tema de conversación que me parece que se está dando poco. Nuestras leyes son reactivas a situaciones contingentes, no hay una mirada más estratégica; lo mismo ocurre en términos de formación de capital humano. Antes de trabajar en la CNA estuve en la Fundación Chile, en su centro de innovación en capital humano, y ahí el diálogo era ese: cómo se responde a esos distintos desafíos y necesidades. En ese diálogo tendrían que estar las universidades.

Esa misma actitud reactiva, añade, describe el funcionamiento actual de la ley de aseguramiento de calidad: acreditar lo que está. "Por ley la CNA no puede emitir un juicio de valor respecto de si un programa es pertinente o no, porque las universidades son autónomas.

¿Dónde se tiene que dar la conversación? Pienso que más bien en la promoción de aseguramiento de la calidad, que es la otra función que tiene que hacer la CNA: que efectivamente el ejercicio de aseguramiento de la calidad se de sobre una oferta que sea adecuada a las necesidades del país. Y es que este proceso es más que la mejora continua; hay herramientas que hoy no se están usando, como es la auditoría académica, que no sólo aborda procesos y resultados sino que vela por su pertinencia, analiza dónde se están insertando los graduados, porque el indicador de la empleabilidad hay que aprovecharlo no sólo para saber cuántos tienen trabajo, sino para ver en qué están empleados. Ese es el ejercicio que hay que hacer. Ahora, el Ministerio de Educación, a través del Mecesup, ha hecho dos estudios y va en el tercero, haciendo un seguimiento de dónde están trabajando los graduados de doctorado, para ver si se cumple con los criterios de movilidad y para conocer si están generando conocimiento, qué tipo de investigación hacen y dónde. Hoy nosotros no hacemos ese análisis y deberíamos. Tendría que ser un punto importante para la acreditación de los PGA, pero estamos en una etapa previa. Especialistas norteamericanos y europeos sostienen que el mejor indicador de calidad de un programa es saber dónde están sus egresados, y si donde están es consistente con la misión de la institución que los formó.

¿Nuestros egresados de pre y postgrado están generando bien público?
Esa información está un poco en la nebulosa. Con estos procesos de acreditación hemos ido avanzando, pero todavía falta mucho por hacer".

 

Cecilia Valenzuela León

 

Agenda

1 de diciembre

Jornada de Extensión y Vinculación para Académicos

Leer más...

20 de diciembre

Feria de Alimentos saludables

Leer más...

21 al 25 de noviembre

Semana de la Salud Mental

Leer más...

19 de diciembre

Ceremonia de egresados de los programas de Magister y Doctorado del reciente periodo académico.

Leer más...

Ver más en: Agenda

Facultad de Medicina de la Universidad de Chile Av. Independencia 1027, Santiago de Chile